ABDOMINOPLASTIA

La abdominoplastia consigue un abdomen más plano, más firme y una cintura más estrecha

IMÁGENES ANTES Y DESPUES DE LA ABDOMINOPLASTIA

La operación de Abdominoplastia o Dermoipectomía abdominal es la intervención quirúrgica indicada para la extirpación del exceso de grasa y piel abdominal y la corrección de la pérdida de tensión de los Músculos Rectos de abdomen (lo que se conoce como Diastasis de los Músculos Rectos)


Esta cirugía es especialmente útil en mujeres que han tenido embarazos, tras los cuales la piel y músculos abdominales se han relajado y no han recuperado su tono inicial. También está indicada para mejorar el aspecto estético de la zona del vientre en aquellas personas de mayor edad, que han perdido la elasticidad de la piel del abdomen, situación frecuentemente asociada a una obesidad moderada.


Aquellos pacientes que deban perder mucho peso deben posponer la cirugía, al igual que las pacientes que pretendan tener futuros embarazos, ya que durante la cirugía se tensan los músculos verticales del abdomen y pueden volver a relajarse en el transcurso de éste.


TÉCNICA QUIRÚRGICA

La abdominoplastia debe realizarse siempre en un quirófano.
El tipo de anestesia más empleado para realizar una abdominoplastia es la anestesia peridural y sedación, aunque también puede realizarse con anestesia general.
La intervención se inicia mediante una liposucción de todas las zonas donde hay un exceso de grasa. Posteriormente se realiza una incisión justo encima del pubis, que se extiende hacia las zonas laterales de las caderas. La extensión de dicha incisión dependerá de la cantidad de piel a eliminar. A través de esta incisión se despega la piel del abdomen para poder traccionarla inferiormente y posteriormente eliminar su exceso. El tercer paso importante, es la reparación de los músculos de la pared abdominal, que son tensados. El ombligo quedará situado en su posición original.
Al final de la cirugía se colocan unos tubos de drenaje que se mantendrán hasta que la paciente sea dada de alta.
Normalmente esta cirugía está asociada a liposucción de la cintura y demás áreas que sea necesario, con la finalidad de armonizar la figura.
El periodo de ingreso clínico de esta cirugía es de 48 horas.



POSTOPERATORIO

El vendaje y los tubos de drenaje se retiran a las 48 horas. No es necesario retirar los puntos ya que éstos se reabsorben a lo largo de las siguientes semanas.
Durante los primeros días, el abdomen suele estar algo inflamado y pueden notarse algunas molestias o dolor que se controla con medicación.
Puede existir zona de morados e inflamación en las zonas liposuccionadas.
A pesar de que al principio el paciente no deba estirarse del todo, deberá comenzar a caminar tan pronto como sea posible.
En la primera semana se requiere reposo ya que el abdomen es una zona difícil de inmovilizar. Debemos tener en cuenta que prácticamente cada vez que realizamos un gesto o movimiento utilizamos estos músculos, por lo que es normal que la paciente, durante esa primera semana se sienta un poco “inútil”. A lo largo de las semanas posteriores se puede ir recuperando una vida normal de forma gradual
Es recomendable iniciar drenajes linfáticos a la semana en las zonas liposuccionadas excepto abdomen que se debe de demorar 1 mes.
Algunas personas vuelven a su trabajo en unas 2 semanas, mientras que otras precisan 3 o 4 semanas de reposo y recuperación. No obstante, los ejercicios fuertes deben evitarse durante las primeras 6 semanas.
El tratamiento de las cicatrices se inicia a la semana de la intervención. Estas cicatrices irán aclarándose y mejorando en el transcurso de los meses siguientes. A pesar de que no desaparecerán nunca, pueden llegar a ser prácticamente imperceptibles.
Los resultados son visibles inmediatamente después de la intervención, aunque el abdomen esta todavía hinchado y con falta de forma. El resultado puede considerarse definitivo transcurridos 3-4 meses. Estos resultados son muy duraderos y a menos que no se gane mucho peso, pueden permanecer durante muchos años.



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MINI-ABDOMINOPLASTIA

La mini-abdominoplastia está especialmente indicada en mujeres jóvenes en las que los embarazos han provocado una pérdida de la tonicidad de los músculos del abdomen

IMÁGENES ANTES Y DESPUES DE LA MINI-ABDOMINOPLASTIA

Esta técnica, está especialmente indicada en mujeres jóvenes, con una buena calidad cutánea, pero en las que los embarazos han provocado una pérdida de la tonicidad de los músculos del abdomen (lo cual se conoce como Diastasis de los músculos abdominales). Esta situación se acompaña frecuentemente, de un moderado acúmulo de grasa “residual” en la zona del vientre, posterior a los embarazos.


La diferencia fundamental con respecto a la Abdominoplastia es que, debido a que esta piel es más elástica, no es necesario realizar una incisión tan larga, limitándose a una de unos 10-15 cm. colocada en una posición más baja, lo cual dejará posteriormente una cicatriz mucho más imperceptible.


Por otra parte, tampoco es necesario tocar el ombligo, mejorándose su aspecto estético en el momento en que tensamos inferiormente.


Lo más importante en este tipo de intervención, es la reparación de los músculos abdominales, lo cual devolverá el aspecto de vientre plano que se ha perdido por los embarazos.


PREGUNTAS FRECUENTES

Qué es la diástasis abdominal y cómo la soluciona la abdominoplastia?
La diástasis abdominal es la separación entre ambos músculos rectos mayores del abdomen, derecho e izquierdo. Se trata de una afección que afecta sobre todo a mujeres que han tenido hijos, independientemente de la edad y forma física de éstas.
La diástasis abdominal provoca una serie de síntomas tales como hinchazón del abdomen después de las comidas o durante la ovulación.
Muchas mujeres llegan a consulta indicando que quieren que les elimine el “bulto” del vientre. Se trata de una protuberancia que aparece entre las paredes musculares de recto mayor. Debido a la falta de masa muscular en esa zona, puede sobresalir una pequeña porción de intestino, visible sólo cuando se realizan determinados movimientos o esfuerzos.


Qué diferencia hay entre Lipectomía abdominal y Minilipectomía?
La Lipectomía o Abdominoplastia está indicada para aquellos casos en que sobra más piel, por lo que dejará una cicatriz más larga, además de que también dejará una cicatriz alrededor del ombligo. En la Minilipectomia en cambio, la cicatriz es más corta y baja, de manera que siempre queda escondida por un biquini y no habrá esa cicatriz periumbilical.


Qué complicaciones puede presentar una Abdominoplastia?
No acostumbra a haber complicaciones, siempre que se elija correctamente al paciente, o mejor dicho, se rechace a los pacientes con problemas particulares como pueden ser obesos o fumadores importantes. Lo más frecuente sería la aparición de hematomas, seromas, infecciones localizadas o cicatrices inestéticas. De todas formas, la complicación que era más frecuente, la aparición de seromas, ha desaparecido completamente con la utilización de la técnica de Saldanha


¿Qué es la Técnica Saldanha en una abdominoplastia?
La Técnica Saldanha es una técnica introducida por el Dr. Saldanha, cirujano brasileño, para realizar una abdominoplastia. Se trata de una técnica que mejora notablemente los resultados de una abdominoplastia, ya que respeta la circulación linfática abdominal. Ello elimina la posibilidad de que se formen seromas, efecto secundario muy común en las cirugías abdominales. Con esta técnica también se consigue que se marque mucho más la cintura, con lo que los resultados de la cirugía son mucho mejores.


¿Qué es un seroma?
Los seromas son acumulaciones de líquido que provienen de los restos de grasa y una alteración de la circulación linfática en la zona dónde se ha practicado una abdominoplastia mediante la técnica clásica ésto representaba un inconveniente para el paciente ya que le obliga a acudir regularmente a la consulta para eliminar ese líquido.


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